El biólogo Adrián Schiavini se refirió al tema de los perros asilvestrados, una preocupación creciente en la región tras el informe que revela que existen 8.484 perros sueltos en Ushuaia, 2.888 en Tolhuin y 14.361 en Río Grande.
En RADIO PROVINCIA, el experto explicó que el problema tiene su origen en el abandono de mascotas en las ciudades, lo que lleva a que estos perros se establezcan en el ámbito rural y se reproduzcan de forma autónoma.
Se observó ataques a novillos y otros animales silvestres, así como el peligro de encuentros con personas. Además reveló que la situación se agravó con el cambio sustancial del paisaje del otoño, que es donde se ven manchones de bosque «y ese es un rasgo que me parece ayudarle mucho a los perros asilvestrados en prosperar, vivir, refugiarse».
Actualmente los productores de ovinos están registrando en forma cada vez más frecuente «y eso tiene que ver con que la poca producción en el Ecotono, está protegida por perros protectores de ganado lo que hace que los asilvestrados les cueste mucho más acercarse a la oveja. Entonces van a emprender con otra cosa. Y esa otra cosa hoy en día representa a los novillos, que es algo más grande que una oveja, pero más fácil de corretear y de acosar porque son animales relativamente inexpertos».
Otro escenario observado es el nacimiento de cachorros silvestres. «Prácticamente todos los productores han reportado que encuentran cachorros y madrigueras, o sea lugares donde las hembras cuidan a sus descendientes. Entonces el peligro está en que uno ande caminando por ahí y se encuentre con un grupo de perros asilvestrados que aunque como son nacidos y de cría, muchos de ellos no saben que somos y nos puedan ver como una amenaza o que nos puedan ver como comida».
Para abordar el problema, se requiere trabajar tanto en las ciudades, fomentando la tenencia responsable y la castración, como en el campo, con medidas para reducir la población de perros asilvestrados. «Hace 20 o 30 años los perros que se iban de la ciudad, se quedaban a vivir en el campo. Ahora tenemos de eso mezclados con los descendientes, los nacidos y criados en el campo van a ser más y van a ser menos los que vienen de las ciudades. Pero si las ciudades siguen expulsando perros, van a ir a suplementar a la población de perros asilvestrados que ahora nace en forma autónoma», explicó.
«No estamos viendo perros raquíticos sino perros grandes, bien alimentados, comen todo lo que queda a su alcance en el Ecotono y la solución no incluye una bala de plata», aseveró y agregó que se necesita un esfuerzo sostenido a largo plazo para controlar esta situación. «Para resolver la cantidad de perros sueltos en las ciudades hay que modificar el comportamiento de la gente como no dejarlo suelto, entonces hay que cambiar el comportamiento de la gente», resolvió.
«Necesitamos bombardear con publicidad a gente para que termine recordando que puede reportar las mordeduras. Y también si está llegando la época del año en que la gente se da vacaciones, tenga en cuenta que no puede pasar el dejar a las mascotas sin cuidado», remarcó.
El biólogo sostuvo finalmente sobre tenencia responsable de mascotas ya que deviene en responsabilidades, «hay que ser consiente, si no podes tenerlo y lo saltas en la calle, se esta cometiendo una falta muy grave».











