Valeria Barria, trabajadora del Puerto de Ushuaia, cuestionó con dureza la continuidad de la intervención nacional cuando se cumplen 240 días desde su inicio y comienza una nueva temporada de cruceros. Aseguró que 89 trabajadores permanecen desplazados, habló de 140 familias afectadas y sostuvo que todavía no recibieron explicaciones sobre los criterios utilizados para impedirles regresar a sus puestos. También denunció que los recursos generados por la terminal dejaron de permanecer en Tierra del Fuego y advirtió sobre las consecuencias económicas e institucionales de perder el manejo de un activo que definió como “el motor de la economía de la provincia”. “Lo más triste de todo esto es que estamos perdiendo un puerto, que es el futuro de mis hijos, de nuestros nietos y de las próximas generaciones”, afirmó.Leer másDESDE LAS BASES








