El concejal de Río Grande Jonatan Bogado presentó un proyecto de ordenanza para darle un uso a los cabellos cortados de las peluquerías. La iniciativa surgió luego de la inquietud de los locales que se dedican a este rubro.
En declaraciones a RADIO PROVINCIA Bogado dijo que luego de reuniones con peluqueros y barberos locales, ellos proponen “darle una separación productiva al descarte que es pelo y que actualmente no se hace ningún tipo de separación en especial y darle una utilidad productiva además de contribuir al medio ambiente”, explicó el edil en diálogo con Radio Provincia.
Por este tema se contactaron con la cooperativa MOT, “que lograron desarrollar productos a base de descarte de peluquería”, lo que hacen es, “petropelo», una especie de chorizos compuestos por pelos con la función de contener cuando hay derrame de petróleo». Otra utilidad que se le da es «la fabricación de fieltros para el riego” para plantaciones agroproductiva. «Por ejemplo el arándano utiliza mucha agua, entonces colocándole estos filtros de pelo lo que se produce es justamente un 60% de ahorro hídrico, una condensación en tierra y eso produce humedad que permite a los productores tener un ahorro de gasto», explicó.
Bogado explicó que a lo que apuntan es poder generar una unidad de negocios similar en la ciudad que pueda encargarse de este tema. «La realización de este producto nos pareció interesante, porque es una agenda que tiene que ver con el medio ambiente, con la separación de residuos, pero que también da una oportunidad de generación de trabajo, de producciones que eventualmente pueden satisfacer las necesidades locales, porque hay actividades portuarias en la ciudad de Ushuaia que eventualmente se podrían empezar a utilizar estos productos», dijo.
«Estamos en una etapa de conversación de empezar a hacer una especie de prueba piloto con algunas peluquerías para empezar a contabilizarla cantidad de pelaje que se junta», indicó.
«Nos empezamos a involucrar y nos sorprendió gratamente las posibilidad que tiene la reutilización de algunos de que lo damos por natural, que tiene que ir al relleno sanitario o a la basura», aseveró.
El proyecto se encuentra en comisión, con una agenda de continuar reuniéndose con las peluquerías y barberías «así generar una metodología que sea propicia para todo y que tiene doble beneficio ambiental por un lado y potencialmente productivo por otro».











