La delegada de ATE en la OSEF, Elvia Agüero, confirmó que fue denunciada penalmente por parte de un farmacéutico que ingresó en el mes de abril. «Nosotros le enseñamos el sistema, pero es duro para aprender», explicó. Además se ha detectado varias ausencias «y la ley de Farmacias dice que una farmacia no puede estar abierta sin un farmacéutico».
«El 19 de junio el profesional manda un mensajito a las 8 de la mañana diciendo que no voy, estoy en otro lado. A las 10:00 le mando un mensaje: ¿a que hora venís? No me contesta el mensaje. Me comunico 12 del mediodía con los funcionarios. Nadie me atiende el teléfono. Entonces mando un email explicando que siendo las 12:45 y cerraba la farmacia, porque hasta el momento el farmacéutico no estaba y no contestaba los mensajes», explicó en declaraciones a RADIO PROVINCIA.
Luego «los compañeros que atienden en la farmacia son idóneos pero siempre debe haber un farmacéutico». Sin embargo «hizo una nota a la presidencia diciendo que soy ineficiente, atiendo mal a la gente».
La situación que motivo la denuncia penal fue una conversación acusándolo de no hacer comprar en las farmacias. «Y me denuncio por amenazas. Por lo tanto, me presentare con mi abogado, después del 28 de junio en el Juzgado N°2 de Monte Gallinero», dijo.
«Me re duele tener que decirle a una persona que le pagamos un sueldo y que tiene que hacer su trabajo. Realmente soy muy tóxica en ese sentido, porque estamos empleados en la obra social para brindar un servicio, para hacer un trabajo. Ahora que los funcionarios de la obra social no lo hagan, no me importa porque están puesto por la política, pero si me pagan un sueldo me lo tengo que ganar», remarcó.
«Este señor pidió apoyo jurídico a la institución y busca una prohibición de acercamiento hacia mi persona, pero le recuerdo que trabajamos en el mismo lugar, tenemos una guarda policial que le puede hacer de guardaespaldas. Ahora la Presidenta sacará una circular para ver que área me requiere, pero ella no puede mover aunque puede pasar cualquier cosa aun con el amparo gremial. Pero el tendrá que comprobar que soy una amenaza», finalizó.











