Tras protagonizar un cruce de palabras con vecinos del Barrio Peniel, la concejal Belén Montes de Oca discutió la situación de los barrios informales en Ushuaia y los desafíos para regularizarlos.
En primer lugar, Monte de Oca repudió las expresiones violentas de un hombre que la amenazó con “romperle los dientes” por haber expuesto la situación de las ocupaciones irregulares y la falta de planificación que sostiene la gestión municipal kirchnerista. La amenaza ocurrió durante un cuarto intermedio en la 6ª sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Ushuaia.
En este sentido, la concejala declaró en RADIO PROVINCIA que «fue una sesión acalorada» y calificó como «inesperada» la intervención de «un señor cobarde que va a amenazar con bajar los dientes por que no le gusto lo que dije».
Sostuvo que el proyecto para dar indicadores urbanísticos a algunos de estos barrios generó una sesión tensa en el Concejo Deliberante, con amenazas de violencia hacia la concejal. «Esto tiene que ver cómo se va a regularizar o qué se pretende hacer con todos los barrios que están en el sector de Andorra», indicó.
«Entonces, como yo soy muy insistente en lo que tenemos que hacer, hice un repaso de la planificación integral de Ushuaia, porque la verdad que estas personas que viven ahí o en otros lugares también viven en condiciones muy indignas. Algo que decía esta persona es que `nosotros vivimos en el barro y en la mierda hace 20 años` y yo le decía justamente es porque no tenemos una ciudad planificada».
«Cuando el vecino dice todo esto, el proyecto ya había sido aprobado por todos los concejales menos por nuestro Bloque, por lo que habíamos fundamentado, pero tampoco el proyecto estaba en peligro. Esta persona la verdad es que se presenta espontáneamente, directamente en la sesión, cuando es un proyecto que lo veníamos trabajando hace muchísimo tiempo», dijo.
«La verdad es que fue muy penoso lo que pasó, y después hubo que continuar la sesión y demás, que fue positivo aunque quedó tapado por este hecho».
Monte de Oca insistió en la necesidad de una planificación integral de la ciudad para abordar las condiciones de vida precarias en estos sectores, porque «necesitamos dar soluciones a todas las personas» y la palabra que no le gusto al vecino fue usurpación «pero es una realidad que nos ocupa y preocupa porque la gente por no tener una solución habitacional decide utilizar esta herramienta y después va a definir el Estado, la Municipalidad o el Estado Provincial de quien sea las tierras para darle una formalidad a esto».
«Se trata de un tema re grave, hay miles de familias que viven así», remarcó sobre la necesidad de implementar indicadores urbanísticos.
Lamentó que el tema se haya politizado en el contexto de la campaña electoral. «Lo que importa de esto es que podamos hablar de la situación en la que se encuentra un montón de vecinos, que es una situación completamente deplorable. Lastimosamente, lo destapa una amenaza hacia mi integridad física, una persona completamente violenta y quizás con algunas cuestiones detrás. Tal vez estamos destapando ollas que nadie quiere que se destapen», aseveró.
«Me alivia saber que no van a haber más sesiones hasta la elección, porque la verdad es que esta última sesión se usó pura y exclusivamente con fines políticos electorales, lo cual es muy penoso también», finalizó.











