El economista Federico Rayes, titular de la consultora Ecotono, analizó los indicadores de desempleo a nivel nacional, donde la tasa de desocupación ha aumentado en el último cuatrimestre del año pasado, alcanzando el 7,5%.
El desempleo en Argentina cerró 2025 en 7,5%, marcando una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al 6,4% del mismo período de 2024, según el último informe del INDEC. También creció frente al trimestre anterior, cuando había sido de 6,6%, en un contexto económico complejo que sigue golpeando al mercado laboral.
En el contexto provincial en Tierra del Fuego se observa una situación diferente, con estabilidad en los indicadores de empleo, aunque con un aumento de la informalidad laboral.
En declaraciones a RADIO PROVINCIA, indicó sobre los datos: «lo que se ve en principio, a mi juicio, es cierta estabilidad laboral» y «a nivel nacional, es claro que se ha incrementado la tasa de desocupación. Ese incremento, lo podemos desagregar y podemos entender que directamente hay mucha gente que ha pasado de tener algún empleo formal a directamente no tener empleo o a tener informalidad en su empleo».
En un panorama general, estimó que «en términos amplios, como se dice técnicamente, ha aumentado la presión sobre el mercado de trabajo. Hay mayor gente que está interesada en trabajar que antes no lo hacía. Hay gente ocupada que necesita trabajar más horas. Y naturalmente, hay más presión directamente, porque hay más personas desocupadas».
No obstante aseveró que «todavía los números no están mostrando una cuestión catastrófica porque en principio nosotros estamos viendo el mercado de trabajo en términos integrales y lo que está pasando es que muchas de las personas que están saliendo del empleo formal están siendo absorbidas por el empleo informal».
Consultado por la expectativa generada por los últimos anuncios del Gobierno Nacional como la apertura a las importaciones o la Ley de Reforma Laboral podrían dar batalla contra el desempleo, dijo que se debe esperar algún tiempo por que se trata de procesos que llevan períodos, incluso años. «Ahora lo que estamos viendo, tal vez sea la peor foto del año pasado. Sabemos que el segundo semestre tuvo una muy fuerte baja de actividad y ahora en algunos indicadores muestra alguna reactivación», analizó.
«Esta claro que hay tensiones, perdida de empleo pero el impacto se mantiene, por ser generoso de alguna manera, morigerado por esta absorción que está teniendo el empleo informal»; remarcó.
En el caso de la provincia: «los indicadores muestran algo distinto, muestra una completa estabilidad de la población activa, es decir, aquellos que están en condiciones de trabajar si quieren hacerlo, que no son niños, ni que son jubilados, ni que son personas que no tienen interés en trabajar, rondan las 91.000 personas. La tasa de actividad se mantiene estable entre el 45 y el 46%. La tasa de los desocupados se mantienen estable, aproximadamente en 6000 personas y ese número no ha cambiado. Lo que cambió en el último trimestre es que tenemos más ocupados».
«Tierra del Fuego tiene aproximadamente 1000 personas más empleadas que en el tercer trimestre del año pasado, situación distinta a la de la Nación. Y además está pasando otro fenómeno que es que Tierra del Fuego ha perdido aproximadamente unos 4700 empleos formales, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares, pero ha generado más empleos en términos informales, es decir, perdió 4700 empleos formales y generó más de 5000 empleos informales. Por lo tanto, esto es lo que muestra que hay mayor cantidad de empleo», explicó sobre el crecimiento de la informalidad laboral.
En este sentido, Rayes advirtió que hay una «degradación» ya que por las dificultades económicas que enfrenta la población y la percepción de que el gobierno no ha logrado mejorar la situación del poder adquisitivo de los trabajadores en los primeros dos años de gestión. «Hay cruzar la informalidad también con la cuestión del poder adquisitivo para entender la complejidad del panorama. Yo creo que todavía estamos naturalmente con toda la parte de los efectos indeseados las políticas de reestructuración y de transición del modelo económico y para que haya cristalización de mayores tasas de empleo, mejores niveles de empleo, mejor calidad, todavía falta que pasen otras cosas en el país», aseveró.
Rayes confirmó que la percepción de que el gobierno no ha logrado mejorar la situación del poder adquisitivo de los trabajadores en los primeros dos años de gestión. «El Gobierno ha realizado algunos ordenamientos importante en la economía necesarios. Por supuesto, nos ha corrido de escenarios catastróficos, de procesos de explosión inflacionaria. La inflación se ha estancado en su proceso. Creo que se están haciendo las cosas para retomar ese sendero. Vamos a ver si las variables reales responden y entienden lo mismo», expuso.
«El Gobierno no está optando por impresión monetaria y poner dinero a través ni de subsidios ni de transferencias, sino que está apostando a que eso lo resuelva el mercado y que este encuentre espacios de creación para comenzar a generar nuevo empleo. Es cierto que esto va lento», advirtió que la solución no pasa por «poner plata en los bolsillos de la gente».
Para finalizar, sostuvo que «el gobierno tiene que administrar esas tensiones, porque más allá de los procesos naturales de la economía, para mí, dar vuelta completamente el país de un modelo a otro no es de dos años ni de tres años. Es un proceso más largo, de cinco años. En el medio se mezcla dos cosas, la política que muerde todas esas situaciones y después la realidad de la gente que necesita comer, vivir, desarrollarnos, sentirse realizada y poder desarrollarse de la mejor manera posible. Esas tensiones están sobre la mesa, es inevitable».
«A mi juicio la situación no se resuelve de un año para el otro, habrá dolores, y está ocurriendo. Yo creo que ese lugar de llegada, se está haciendo desear un poco más de lo esperado. Vamos a ver cómo se desarrolla el 2026, y después si esto no ocurre, el Gobierno tendrá que tomar algunas decisiones para ver si cambia su estrategia o lo sigue manteniendo», concluyó.











