El Sindicato de Choferes de Camiones de Tierra del Fuego, liderado por su Comisión Directiva, anunció formalmente que se encuentra en estado de alerta y movilización a nivel provincial.
La medida fue tomada tras el encuentro con el Ejecutivo Municipal por la situación económica y financiera además se manifestó la preocupación hacia el Municipio que argumenta que no tiene fondos suficientes porque el gobierno provincial no le envía la coparticipación correspondiente. «Esto afecta directamente al servicio de barrido y recolección de residuos», dijo el secretario de prensa del Gremio Camioneros, Guillermo Vargas.
En declaraciones a RADIO PROVINCIA, Vargas indicó que en la reunión con la Municipalidad «se ha informado de la situación económica que es bastante compleja, y la difícil situación de poder afrontar los salarios correspondientes de los trabajadores e indirectamente de parte del municipio, pero indirectamente con Agrotécnica Fueguina por el pago del servicio».
El Sindicato exige que se garanticen los salarios de los trabajadores y no permiten despidos ni recortes en el servicio, que consideran esencial. «Se habla de quite de servicios, de reducción de contratos, reducción de personal y todas esas circunstancias que empiezan a generarse en el día a día en esta situación económica que vive el pueblo argentino», dijo.
«No somos ajenos a la situación que está viviendo el servicio en varios lados, pero son directivas del gobierno nacional en reducir la mayoría cantidad la mayor cantidad de empleo, esto se repliega en muchas ciudades del país incluso ya ha salido hablar el compañero Pablo Moyano en varias asambleas en el cordón costero de la provincia de Buenos Aires alertando que quieren eliminar todo el barrido en Pinamar. Un intendente libertario ya lo ha hecho en La Plata, también con afinidades al gobierno nacional», explicó.
El gremio con cobertura provincial están en negociaciones con las autoridades municipales y provinciales para resolver el conflicto sin afectar las fuentes de trabajo. «Somos conscientes y tenemos la postura bien clara que vamos a utilizar todas las herramientas que correspondan para seguir defendiendo los puestos de trabajo y ser claro que los problemas políticos no deben atravesar al movimiento obrero», remarcó.
Asimismo dejo entrever que luego de la Reforma Laboral «sabíamos que todo esto se venia, que iban a comenzar a echar gente para reducir costos que obviamente también tiene que ver con una cadena nacional. Si el dinero de nación no entra a la provincia y la provincia no entra al municipio tiene mucho que ver también en la cadena correspondiente a los pagos de los contratos de trabajo».
Uno de los servicios afectados es barrido y recolección de residuos. «Ni un barrendero va a permitir que se le quite un trabajo a un recolector y ningún recolector va a permitir que se le quite el trabajo a un barrendero», sentenció y agregó finalmente «el gremio es compulsivo, lo hemos charlado con los compañeros, no importa el costo que tengamos que pagar por conservar una fuente de trabajo».
«Hoy con la reforma laboral quitaron el derecho a paro, a manifestarse. A todo eso te achican o te sacan el salario, te dejan sin trabajo. Estamos llegando a una situación bastante al límite de arremeter contra la fuente de trabajo y los compañeros no lo vamos a permitir», finalizó.










