Los estudiantes de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Melina y Javier, pusieron palabra con respecto a la situación actual con respecto a las becas estudiantiles.
Si bien hace unos días se conoció finalizó el proceso de inscripción para el Sistema de Becas UNTDF 2026. Con casi 500 inscripciones de todas las ciudades de la provincia se avanza en el proceso de análisis y evaluación para su adjudicación. Para el ciclo 2026, se aprobaron las siguientes líneas de becas estudiantiles: Beca de Residencia, Beca de Apoyo Económico, Beca Futuro Profesional, Beca Ingresantes y Beca de Emergencia. Cada uno de estos tipos responde a situaciones y necesidades diferentes.
La universidad ha implementado cambios en la incompatibilidad de las becas, lo que impide que los estudiantes puedan acceder a la beca de residencia y la beca económica simultáneamente. Esto afecta a los estudiantes que dependen de ambas becas para poder continuar con sus estudios. «Tenemos la beca habitacional. La universidad brinda un techo a estudiantes que no tengan la posibilidad de pagar un alquiler o no tengan un lugar de acompañamiento», indicó.
«Las becas son un derecho adquirido por y para los estudiantes y hoy esta en juego nuestro a estudiar», resaltó y explicó que si por ejemplo «yo tengo la Residencia, no puedo trabajar. Es solo un techo. Un lugar donde te asegure tu bienestar y tu continuidad de la carrera pero no llega a cubrir las necesidades básicas, de aseo, es ir a dormir y nada más. No hay un incremento económico, no hay nada, es solo brindarte un techo para tu continuidad».
Los estudiantes expresaron su preocupación por esta medida, ya que consideran que no se ha tenido en cuenta la situación particular de cada estudiante, especialmente aquellos que están por finalizar sus carreras y aquellos que cuentan con un empleo. «La letra chica dice que para vivir en la residencia existen ciertos requisitos. Uno de ellos, por ejemplo, es que de marzo a agosto hay que tener tres materias regularizadas. Después de esa evaluación y aprobar después de agosto, diciembre, tenés que tener otras tres más. Qué quiere decir esto? Que a lo largo de marzo a diciembre el estudiante tiene que tener seis materias regularizadas más tres finales acreditados. Eso quiere decir una demanda de carga horaria muy importante».
«Es muy contradictorio y sentimos que hoy en día se está perdiendo ese espíritu de que el estudiante pueda llegar a obtener su título. Se pierde el acompañamiento hacia el proceso y el egreso del estudiante», sostuvo.
Por su parte, Javier, se encuentra en el último año de la carrera. «Mi experiencia con la duplicidad de becas es que me permitió llegar a la tesis. Eso es lo fundamental. O sea, viene a subsanar esas dos realidades del estudiante que atraviesa esa situación, de no tener cubierto lo habitacional. Y obviamente, por otro lado el régimen económico que es la beca económica, de 200.000 pesos que viene a subsanar las necesidades básicas del estudiante, alimentarse y todo lo demás. Ahora lo que viene a contrarrestar es el hecho de que un estudiante no pueda aplicar a ambas becas, hay una incompatibilidad».
Para finalizar, ambos estudiantes solicitaron a las autoridades que reconsideren esta decisión y restituyan el derecho de los estudiantes a postularse a todas las becas disponibles ya que desde el área de Becas se conoce la situación de los becados. «La universidad tiene que implementar medidas que permitan alcanzar a la mayor cantidad de estudiantes, pero no en detrimento de otros. Y si hay que recortar que no sea en los más vulnerables, en los que menos tienen», finalizó.











