El ex secretario de Gobierno Gestión Melilla, Paulino Rossi, explicó los mecanismos que llevaron al juicio político de Jorge Colazo y refutó el uso que hace el actual gobernador Melella de esa situación para rechazar la Ley de goteo diario y esconder las deficiencias de su gestión.
En declaraciones a RADIO PROVINCIA, Rossi indicó que habló “con conocimiento de causa” ya que vivió los hechos desde adentro. Asimismo remarcó lo argumentado por Melella “es tan radicalmente opuesto a lo que se plantea hoy”, recordando que el goteo diario fue “una promesa de campaña que apenas asumió se implementó”.
Y sostuvo que «fue una norma que él promovió, en la época cuando Tierra del Fuego no era un problema del tema de la transferencia de fondos, porque funcionaba automáticamente y el argumento que se usa en ese momento es que Nación tiene un conteo automático diario con la provincia la idea era replicar ese mecanismo para evitar conflicto».
Rossi advirtió que Melella: “O está más torpe para declarar, o piensa que somos todos estúpidos, o es un mentiroso deliberado; elija la opción que quiera”. Y recordó el proceso que derivó en la destitución de Colazo, en que una de las razones fue la retención indebida de fondos al municipio, no vinculada al goteo diario sino a una asistencia financiera descontada de forma “torpe y arbitraria”.
Rossi criticó a la ex gobernadora Fabiana Ríos, a quien definió como “otra gobernadora pésima que tuvo esta provincia”, y «es el único respaldo político que le queda a Melella hoy en día”. Pero fue “la única que se atrevió a manotear la caja de los municipios que generando fuertes tensiones institucionales.
Rossi revalidó sus criticas contra el gobernador, advirtiendo que busca “preparar el terreno de victimización” y “el gobernador miente y lo digo abiertamente. Existe “un nivel de mentira tan burdo que termina naturalizándose pese a la gravedad de la situación».
Para finalizar, el ex funcionario municipal, advirtió a la comunidad: “olvidate el aguinaldo y ningún tipo de posibilidad” porque el rumbo actual es «insostenible» y responde a “una incapacidad manifiesta de gestión”.
«El impacto viene, es inevitable”, finalizó.









