viernes 16, octubre 2026

La Antártida ofrece verdaderas oportunidades de reconversión productiva para Tierra del Fuego

Tras la 37ª Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL) que volvió a realizarse Tierra del Fuego después de 30 años, Fernando Chiesa, cofundador de FINNOVA destacó que “el solo hecho de que este encuentro volviera a la ciudad, era un paso importante para fortalecer a Ushuaia como puerta de entrada a la Antártida”.

En una entrevista brindada a Radio Provincia, Chiesa señaló que  “para nosotros desde Ushuaia y particularmente desde FINNOVA, es importante poner en contacto a la oferta con la demanda de logística y servicios que precisan los programas antárticos de los diferentes países. Hoy el 90% del turismo antártico pasa por Ushuaia y ese en ese ámbito estamos muy bien, pero hay un montón de servicios que no ofrecemos que están vinculados a la logística, a la infraestructura y a lo operativo con respecto a la Antártida”.

“En este momento hay 20 programas antárticos que están en Punta Arenas y cero que utilizan como base permanente a Ushuaia por varias razones: algunas normativas, algunas de costos y otras de infraestructura. Por ejemplo, una de cuestiones que nos mencionan es que en Punta Arenas ellos tienen muelle especializado, mientras acá tenemos un muelle donde también atracan los cruceros y en verano, los buques de otros países tienen que esperar en rada”.

La ciudad chilena también cuenta “con galpones y hangares dedicados a cada uno de estos programas. Tienen facilidades normativas que nosotros no tenemos, que ya hemos identificado y que se pueden modificar. Pero nosotros también tenemos un montón de ventajas comparativas: menor distancia con la Antártida, lo significa dos días menos de navegación con respecto a ellos. Tenemos el aeropuerto internacional, tenemos el área alrededor del aeropuerto podría utilizarse como un polo logístico antártico y de hecho, las noticias que vemos con respecto a la licitación, en teoría ojalá sea así”.

El cofundador de FINNOVA recordó que “muchas de estas ideas ya las había propuesto Daniel Leguizamón en los años 90 y nosotros lo que hicimos fue reunirlas, actualizarlas, profundizarlas y poner en contacto a actores que muchos tienen la voluntad de cambio”.

“Esto es parte de una hoja de ruta que nos planteamos inicialmente. En primer lugar, pensando en la reconversión de la matriz productiva de Tierra del Fuego en actividades que no dependan tanto de normativas como la 19.040, la cual defendemos, pero la verdad es que tiene una fragilidad que es evidente” sostuvo Chiesa, mientras que en contraposición “aparecía todo este sector donde tenemos ventajas comparativas reales y que puede duplicar en términos de impacto económico lo que representa el turismo antártico actualmente, que son 170 millones de dólares y 2000 empleos. Entonces nos propusimos primero analizar y diagnosticar e identificar los cuellos de botella, debilidades, fortalezas y demás para empezar a actuar una serie de propuestas en las cuales trabajábamos y presentamos cuando hicimos la presentación del clúster”.

Chiesa advirtió que “para que estos cambios se puedan llevar adelante, es importante que la comunidad fueguina le importe la cuestión antártica. Por eso ponemos mucho foco en eso, como por ejemplo el Congreso Antártico y la difusión de todo lo que tiene que ver con lo Antártico”.

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